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RECUPERAR LOS ASPECTOS FEMENINOS DEL ALMA Y EL SENTIDO DE PERTENENCIA A LA NATURALEZA

Recuperar los aspectos femeninos del alma

Recuperar y honrar los aspectos femeninos del alma.

Existe la necesidad de un cambio profundo a nivel social e individual, que pasa por la recuperación de los aspectos femeninos del alma, ya que nuestra sociedad, dominada durante tanto tiempo por ideas de orientación masculina, por la fuerza y la agresividad, está iniciando un periodo en el que los valores femeninos clásicos, como el instinto, el sentimiento, la intuición y la emoción, han de desempeñar necesariamente un papel más importante.

Recuperar el sentido de pertenencia a la Naturaleza.
El cambio que requiere nuestra sociedad y nosotras mismas, pasa también por recuperar el sentido de pertenencia a la naturaleza y el sentido de responsabilidad hacia el cuidado y la protección del medio que hace posible nuestra existencia.

Hoy sabemos que las ondas del cerebro humano y de todos los mamíferos vibran en la misma sintonía que el planeta, en una misma frecuencia biológica natural que es conocida como “el latido de la Tierra” u Ondas Schumann. Y que el ser humano no es capaz de sobrevivir fuera de esta frecuencia.

Sin la Tierra no existiríamos, como tampoco existiríamos sin la madre. Ambas, Tierra y madre, tienen esa increíble capacidad autorreguladora, instintiva e intuitiva de funcionar como un todo coherente para mantener la homeostasis orgánica a favor de la vida.  La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es, tal y como reza la Carta de la Tierra de la UNESCO, un deber sagrado. Como sagrado es recuperar el contacto y la sintonía con la Madre Tierra, y rendirle el tributo que en otros tiempos y culturas mereció, recibiendo de ella con gratitud los dones que nos otorga.

Recuperar la capacidad de honrar y rendir homenaje a Gaia, la Madre Tierra, a la “Diosa”, al principio femenino encarnado en la figura de la madre, es recuperarnos y honrarnos como mujeres, es recibir y honrar lo sagrado femenino que contenemos y que es indispensable para la vida.

Es hora de tomar conciencia de que la vida (que somos nosotros) y la Tierra, como un todo indivisible, evolucionan juntas.

Adentrarnos en la Naturaleza y armonizarnos con sus cambios cíclicos estacionales es un camino de recuperación de nuestra más profunda identidad y potencialidades. Fundirnos con un paisaje que nos contiene y del que formamos parte, para poder reconocernos en este proceso de creación y recreación continua, donde la vida se transforma a cada instante, donde comprobamos con serenidad que algo tiene que morir para que otra cosa pueda nacer, es aceptar con serenidad también que nuestra naturaleza es este cambiar, este soltar para recrearnos.

Armonización estacional, Arquetipos, Feminidad, Naturaleza, Reconexión, Sensibilidad